La Música de la Renovación Carismática Católica y la liturgia

La renovación carismática católica es un movimiento mundial no uniforme. No tiene un único fundador o grupo de fundadores como lo tienen otros movimientos.  No tiene listas de membresía.  Es un conjunto sumamente diverso de personas, grupos y actividades (…)La Renovación Carismática Católica es un movimiento genérico que acoge a diversas asociaciones inspiradas en sus grandes líneas espirituales (…) El Movimiento comenzó en 1967 cuando estudiantes y profesores de teología de la universidad de Duquesne en Estados Unidos se reúnen para orar inspirados en la espiritualidad de Pentecostés

Ahora bien, en dentro de los objetivos que tiene la ICCRS destacamos para este caso:

5. Promover el crecimiento progresivo en la santidad mediante la apropiada integración de estos acentos carismáticos con la totalidad de la vida de la Iglesia.  Este crecimiento se realiza mediante la participación en una vida litúrgica y sacramental rica, la apreciación de la tradición de la oración y la espiritualidad católicas, la formación permanente en la doctrina católica guiada por el magisterio eclesial, y la participación en el plan pastoral de la Iglesia.

Es preciso aclarar que: una cosa es la ICCRS (Servicios Internacionales de la Renovación Carismática Católica) que es la entidad que de alguna manera regula en el mundo la espiritualidad de la Renovación Carismática Católica y otra muy distinta la espiritualidad misma de la RCC que es la vida de fe en el Espíritu Santo. Su aprobación estuvo determinada porque en los estatutos y en la práctica, se observó que dicho movimiento guardaba, para el momento de la redacción de los estatutos, la debida obediencia a la doctrina y tradición católica.

Entrando en materia, la música de la RCC tiene una estrecha relación al Góspel estadounidense pentecostal; la forma, el formato, la estética y el uso de ésta, se asemejan. En los encuentros de la RCC se puede apreciar que la música es el crisol de la oración y el canal que le permite a las asambleas sentirse en comunicación con el Padre mediante el Espiritu Santo.

No se puede negar que la RCC ha despertado un movimiento compositivo católico en Latinoamérica sin precedentes, además de aumentar en gran número la asistencia de jóvenes a encuentros y misas. Sin embargo, ha avivado también el afán de incorporar cantos “carismáticos” dentro de la liturgia y ese afán se traduce en el uso de cantos de compositores e intérpretes no católicos como: Marcos Witt, Jesús Adrian Romero, Marcela Gándara y G12 entre otros, esto con el fin de transformar la Misa en un escenario pentecostal donde la música “mejore” o “anime” la sagrada liturgia, lo que ha provocado en muchas asambleas, confusión sobre lo relevante del encuentro dominical.

Esto es el resultado, una vez más, de la falta de compromiso de los músicos parroquiales con la música para la misa, pues a pesar de existir un sin número de composiciones de la RCC que podrían ser más adecuadas para la liturgia, se prefiere recurrir a lo que comercialmente está más a la mano.

Paradójicamente, se escucha con frecuencia de ministerios musicales católicos que se dicen pertenecer a la RCC pero que no son amantes de la música católica de este movimiento y por tal razón prefieren usar para las misas la producida en las iglesias protestantes.

Más triste aun que la prioridad no sea la composición, ni los arreglos o adaptaciones del repertorio tradicional, que haría que el músico católico de la RCC creciera integralmente como bautizado, pues como dicen los estatutos de la ICCRS:  Este crecimiento se realiza mediante la participación en una vida litúrgica y sacramental rica, la apreciación de la tradición de la oración y la espiritualidad católicas, la formación permanente en la doctrina católica.

El generador de éste problema no es la RCC, pues como se vio, sus estatutos establecen total comunión con la doctrina, en realidad los responsables son: las diócesis latinoamericanas que no se han interesado en crear instituciones musicales que sean capaces de conducir los intereses de los músicos católicos dentro del marco de la liturgia, también, es responsabilidad de los músicos católicos que han priorizado su vida artística y pastoral fuera de liturgia, y obviamente, de los músicos católicos (que también son las personas que sin formación musical profesional animan las misas) que no se preocupan por renovar su repertorio.

Pocos músicos católicos, siendo o no de la RCC, se han preocupado por mantener intacta la función de la música dentro de la liturgia, al tiempo de dar respuesta a la necesidad estética de las asambleas por repertorio “nuevo” (nuevas composiciones o nuevos arreglos de repertorio tradicional). Queremos traer de ejemplo al músico peruano Gerardo Carrasco, director del “Coro Cantaré” con un arreglo del tema titulado “no te traigo Señor”, del que presentamos la versión original y luego su impresionante arreglo, con este ejemplo queremos dejar claro, que nuestra intención no es diferente a la de animar a todos los músicos católicos a hacer las cosas bien y a apoyarnos en nuestro esfuerzo por brindar la formación que como iglesia católica carecemos.

  

https://www.youtube.com/watch?v=X5yMQSFbK6Y

Versión coro Cantaré

https://www.youtube.com/watch?v=y_1aH45M0Ls

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